Enrique Laso: Enrique Laso: “He rechazado 100.000 dólares de Hollywood porque no respetaban mi opinión”

enrique laso
Con apenas ocho años, Enrique Laso (Badajoz, 1972) escribió un relato titulado Roca que hablaba de un niño que se convertía en una piedra al comprobar que nadie le comprendía. Tal muestra de imaginación dio paso a un talento literario que demostró más tarde y que le ha servido para situarse como uno de los escritores indies más exitosos del mundo en lengua castellana. Con Desde el Infierno y El Rumor de los Muertos planea, además, dar el salto al cine tras convertirse en un auténtico best-selling en Amazon.
 
Resulta fascinante ver cómo un modesto escritor se convierte en un fenómeno de masas. Usted es un ejemplo. ¿Qué recomendaría a los novatos?
Que crean en sí mismos. Esta novela pasó por dos grandes editoriales, que querían cambiarla para editarla (a lo que me negué), luego fue publicada en papel por Bubok tras recibir un premio de “El País”, y en 2009 salió en Amazon. La ventas fueron subiendo lentamente, hasta colocarse por unos días nº1 mundial en castellano. Lleva dos años seguidos en el top 100 y más de 100.000 copias vendidas entre castellano e inglés. Si no hubiera creído en la novela, todo esto no hubiera pasado. El escritor novel debe de estar dispuesto a aprender, desde luego, pero también a arriesgar y apostar por su obra.¿Qué tiene El Rumor de los Muertos que la hace tan genial?

Yo creo que lo que más ha gustado es contar la historia del Necronomicon. Lovecraft apenas la explica en un folio, y yo le dedico al tema el 50% de la novela. Me escribe mucha gente encantada por esos saltos en el tiempo que va dando, y cómo explica todo lo que le sucedió al libro hasta llegar a nuestros días.

 

Sus obras van a dar, además, el salto a la gran pantalla. ¿Cómo se controla a un director para que respete la obra al máximo?
De momento El Rumor de los Muertos no, pues se están negociando los derechos en Hollywood, y he rechazado una primera oferta de 100.000$ porque no respetaban mi opinión. La que sí será estrenada este año es Desde el Infierno. En el caso de Luis Endera, el director, que además era amigo en la infancia, aunque llevábamos sin vernos casi veinte años, todo fue muy sencillo. Estaba “enamorado” del libro, y ha sido el primero en tratar de respetar al máximo el original. Estuve en el rodaje, y por la mañanas incluso me llevaba a tomar un café para comentarme los cambios que deseaba hacer y contar con mi conformidad. Vamos, un lujo.¿Hará algún cameo?

En Desde el Infierno lo hago. Me lo pidió Luis. Al principio me negué, pero luego encontró un personaje (al que sólo se ve durante unos segundos) que cuadraba perfectamente conmigo y acepté. Ya veremos… Creo que soy un desastre a nivel interpretativo.¿Cómo nace este proyecto cinematográfico?

Nace de las redes sociales. Luis y yo recuperamos el contacto gracias a Twitter. Luego Luis empezó a leer mis novelas y se quedó prendado de Desde el Infierno. Vino a verme a Madrid y me dijo: “Enrique, quiero que mi primera película esté basada en tu novela”. Recuerdo con mucho cariño aquel día tan especial, hubo una conexión casi mística entre Luis y yo, y acepté de inmediato.
Visto su éxito hasta entendería que le hubiera subido el ego. ¿Le ha cambiado vender tantos miles de copias de sus libros?
Algo sí que ha cambiado. Ahora me puedo permitir dedicar el 50% de mi tiempo a escribir, porque me está proporcionando ingresos para ello. También soy un poquito más feliz, porque yo siempre había escrito para que me leyesen. Ahora que todos mis libros han superado la barrera de los 200.000 lectores en todo el mundo me siento más realizado. Respecto a lo del ego… yo pienso que no. Pero eso es algo que tendrán que decir los que me conocen. Después de haberte pasado 20 años habiendo vendido apenas 2.000 ejemplares de tus libros, cuando de repente te sucede ésto creo que tienes los pies en el suelo. No olvido todos los años en los que mis amigos y familiares eran mis únicos lectores.¿Recomendaría a un autor novato la autoedición o mejor que espere a una editorial?

Depende de lo que quiera. Una editorial te puede dar mucho respaldo. Para mí eso siempre ha sido secundario, y por eso tampoco es que haya llamado demasiado a sus puertas. La autoedición, por otro lado, permite un mayor control. Si cree mucho en su obra, y es capaz de promocionarla por sus propios medios, que no se lo piense y la lance por sí mismo. La editoriales están saturadas con manuscritos y manuscritos, se pueden morir esperando una respuesta.¿Qué novela le gustaría escribir y aún no lo ha hecho?

Pues me gustaría escribir una novela bastante extensa sobre la condición humana. Tardé en encontrar el tema de fondo, pero casi por casualidad lo encontré: la construcción del Canal de Panamá (por cierto, muy de moda hoy en día). Es una gesta sin igual, y en la que se dejaron la vida decenas de miles de personas a principios del siglo XX. Llevo ya 6 años trabajando en La Herida infinita, pero en ocasiones pienso que me he pasado de ambicioso. Es una obra muy compleja, que requiere una documentación brutal, y muy exigente a nivel psicológico… Quizá nunca sea capaz de terminarla, no lo sé.Complete la frase: ‘Para la literatura, el ebook supone…’

Una enorme oportunidad. Un salto hacia el futuro.¿Con qué autores deberíamos identificar a Enrique Laso?

Escribo muchos libros diferentes, por lo que es complicado ubicarme. Por eso uso siete seudónimos… para no liar a los lectores. Pero puestos a dar un puñado de nombres, y desde luego resultando ridículamente pretenciosa la identificación, diría Philip Roth, Paul Auster, Eduardo Mendoza, Javier Vela Sánchez, Milan Kundera…Recomiende un libro, aparte del suyo.

¿Uno solo? No puedo… Leo muchísimos libros y se me queda muy corto. Recomendaría muchos de autores indies y de amigos, como Juan Gómez-Jurado, Blanca Miosi, Bruno Nievas, Gabri Ródenas… Por citar alguno recién salido y de alguien que no conozca, el último de Khaled Hosseini: Y las montañas hablaron. Y en este 2014, centenario del inicio de La Gran Guerra, muchos de los que se están publicando analizando a fondo el conflicto.

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